El regreso de Crash, y de Cortex
A todos nos sorprendió hace ya bastante tiempo este zorro llamado Crash con su flamante aparición en PSOne allá por 1996. El juego original de esta saga desarrollada por Naughty Dog, Crash Bandicoot, combinaba sabiamente plataformas, acción y unos cuantos extras, y consistía en superar una serie de niveles recogiendo objetos especiales. Pues bien, un año después, Sony sacó a la venta el segundo título de su gran mascota, con mejorías técnicas e incluso jugables. Ahora la mecánica de juego seguirá siendo muy sencilla, abrirse paso por los 25 niveles recogiendo cristales y gemas para pararle los pies a Cortex en otro de sus planes macabros. La historia gira entorno a la derrota del doctor en la primera entrega y como este vuelve a las andadas un año después, con el fin de destruir a Crash. Contará con la ayuda de algunos de sus amiguitos para hacerle frente a nuestro protagonista, pero no hay por qué preocuparse, puesto que nos defenderemos con uñas y dientes.
Gráficos
En 1997 era difícil toparse con un apartado gráfico de la talla del de CB2. Los modelados lucían de maravilla, presentando unas texturas muy buenas, y recreando a las mil maravillas efectos como el del agua, barro o las explosiones. El movimiento de los personajes es una auténtica delicia, algo no visto hacia el momento. Especialmente destacar el de Crash, porque es una pasada ver como corre a lo desgarbado por los escenarios. Y hablando del rey de roma, los mapeados también dejan una buena impresión entre los jugones, y a pesar de que algunos se parecen entre sí, cuentan con un nivel de detalle asombroso. Además, todos los diseños son realmente originales y aportan un toque de personalidad al juego. Respecto a animaciones, no podemos decir que haya demasiadas, como mucho la introductoria, la final y la de los jefes de cada episodio, y además utilizan el motor gráfico del juego, por lo que no notamos ninguna mejoría. También Naughty DOg ha logrado recrear efectos como el reflejo de los protagonistas en el hielo, o las huellas en la nieva, algo magnífico. Vamos, que CB2 muestra una calidad gráfica difícil de alcanzar por aquella época, y que luce muy bien en todos los aspectos, a pesar de que se echan de menos secuencias cinematográficas. Excelente se mire por donde se mire.
Sonido
Gráficamente este juego es sobresaliente, aunque desafortunadamente no podemos decir lo mismo en cuanto a sonido. Por empezar por alguna parte, el doblaje no es nada mal, pero tampoco es para aplaudir hasta romperse las manos. El de Cortex está bastante logrado, con ese tono de exageración y esa risa sarcástica. N-Jinx y Coco son también bastante decentes, aunque los demás personajes pasan desapercibidos. Por otra parte, Crash no tiene voz (una faceta característica de Naughty Dog, como podríamos apreciar años más tarde en Jak and Daxter), pero produce sonidos muy divertidos y los gritos que pega no tienen precio. La música acompaña muy bien, pero se vuelve aburrida al cabo de un rato. Por último, los efectos de sonido cumplen de forma correcta. Entre ellos destacan golpes, el ruido al romper las cajas y las explosiones de TNT. Sin duda alguna este apartado no está a la altura del gráfico, pero cumple con su cometido de forma correcta y sin demasiada lucidez.
Apartados jugables
A nivel jugable CB2 mantiene su calidad respecto al primero. El sistema de juego es sencillo. Deberemos recorrer los escenarios en busca de los 25 cristales mágicos, habrá uno por nivel así que echad cuentas, y liquidando a todo el mundo que quiera chafarnos nuestro objetivo. La historia estará dividida en cinco mundos diferentes, y cada uno de ellos contiene un jefe. Una vez conseguidos todos los cristales en un mundo, accederemos a luchar contra el guardián del siguiente capítulo, y así sucesivamente hasta llegar al enemigo final (no es demasiado difícil deducir quien es). También habrá tareas extra, como recoger gemas para desbloquear fases secretas, y si las conseguimos todas al igual que los cristales, conseguiremos el 100% y podremos ver la secuencia final una vez terminada la aventura. Pero ojo, que no todo será recoger objetos y pelear, también habrá que utilizar un poco el cerebro resolviendo puzzles muy simples, rompiendo un número especifico de cajas o conduciendo simpáticos animales como un osito polar para superar las fases que no podemos atravesar a patita.
Un factor que resulta muy útil a la hora de completar los niveles es la máscara llamada Aku Aku. Esta máscara nos protegerá de los ataques de los enemigos, ya que de un solo golpe moriremos. Cuantas más hayamos recogido, nuestra salud se verá incrementada de forma más notable. Si recogemos tres, seremos invencibles por un tiempo limitado, así que echad a correr como alma que lleva el diablo y destrozad todo lo que veáis a vuestro paso. Si se diera el caso de defunción, CB2 cuenta con el sistema de vidas, es decir, si morimos una vez perdemos una vida y si llegamos a cero nuestro simpático amigo se va directo a la tumba. Bueno, tampoco hay por qué alarmarse, que el juego a la larga resulta bastante fácil, y consecuentemente algo corto, pero tiene alta rejugabilidad. El control es tan eficiente como fuera en su predecesor, así que no tendremos problema para manejar a la mascota de Sony a través de los 25 niveles. Como guinda para un apartado excelente, añadir que este título cuenta con pizcas de humor. Algunas situaciones en las que se ve Crash al estirar la pata son realmente divertidas.
Conclusiones
Crash Bandicoot 2 es uno de esos plataformas que, aunque no marcan un antes y un después, ofrecen diversión para dar y tomar. Los gráficos son de alucine, modelados, diseños, escenarios; todo muestra una calidad impecable. Del sonido no podemos decir lo mismo, puesto que no es tan destacable y es bastante pobre, aún así las voces al castellano y los efectos auditivos no están del todo mal. El apartado jugable es otra de sus bazas, combinando bastantes elementos y ofreciendo el clásico sistema de plataformas. Pero lo que realmente destaca en este videojuego es su diversión. Estaremos frente a la pantalla, repitiendo niveles más por gusto que por otra cosa, y una vez acabado el modo historia volveremos a jugarlo. Un gran título.
Relacionados.
